DIAS DE HAMBRE
Nada, ya no tenían nada para comer. Con el último paquete de fideos, tres papas, un trozo de zapallo y un cuadradito de caldo saborizante Muriel había hecho un guiso. Eso fue lo que las dos comieron, hace tres días. Después tuvieron hambre y nada más. Muriel miró a Millie, su hija de 7 años dormida en la cama. El hambre te hace dormir. Pero cuando te despierta, te corta el estómago como un cuchillo frío, sin hoja y sin filo. Cuando Millie despertó dijo lo mismo de ayer. ---Mamá, tengo mucha hambre. Entonces Muriel le dio un té sin endulzar y le dijo. ---Millie... Hoy vamos a comer. Lo prometo. ¿Sí? Tomó sus elementos de trabajo y con la niña de la mano, salió a la calle... En plena cuarentena. En la esquina de Uno Sur y Avenida Oriente. La del semáforo largo es donde trabaja Muriel. Sentó a su hija en la vereda y tuvo su primer golpe de suerte. En un bolsillo de su chaqueta encontró un caramelo de menta y se lo dío a Millie. ---Millie, lo peor que nos puede pasar es que nos lleve la...